22 agosto 2009

Un Día De Furia


Título Original - Falling Down
Año - 1992
Director - Joel Schumacher
Elenco - Michael Douglas, Robert Duvall, Barbara Hershey, Rachel Ticotin, Lois Smith

Hay que separar esta película en lo que se refiere al entretenimiento, de lo reflexiva que resulta a la hora de analizar la ácida crítica que constituye hacia el funcionamiento mismo de una sociedad hipócrita y opresiva. Si miramos la película desde el entretenimiento, es efectiva sin dudas, te mantiene atento con una puesta en escena muy parecida a la de los video juegos, donde un hombre común y corriente debe ir sorteando todo tipo de obstáculos que surgen de la cotidianeidad. A medida que la película se desarrolla en sus variantes, la misma se va haciendo más intensa, dando lugar a la más frenética y encarnizada muestra de la capacidad del hombre de mostrar su ira y poder destructivo bajo situaciones estresantes.

Pero entiendo desde mi perspectiva que la cinta pierde rigurosidad, y las circunstancias se tornan bastante inverosímiles y licenciosas. Con el pretexto de criticar, Joel Schumacher pierde la línea narrativa, cayendo por momentos en situaciones muy exageradas que nada tienen que ver con lo correcta que la cinta resulta desde el plano de fundamentar la detracción que se hace de la dinámica social de un país en crisis. Se pierde la sobriedad en el tenor de las situaciones presentadas, aunque en todo momento me pareció sumamente valioso el trasfondo ideológico que la cinta esparce, claro que hubiera sido más contundente de mantenerse dentro de una compostura racional y no desmadrarse con exacerbaciones para resultar por ello en ciertos pasajes cómica y entretenida.

Un amplio abanico de tópicos son abordados por un filme que destapa las miserias más profundas: el desempleo a causa de que el hombre que no se capacita se convierte en "obsoleto", la facilidad con que se consiguen armas, las falsas promociones de locales de comida chatarra, la crisis matrimoniales y en general de las relaciones de pareja, el racismo más acérrimo y fundamentalista, los medios de comunicación que enseñan a un niño a utilizar un arma de guerra, la discriminación hacia quienes son económicamente inviables, los complejos personales que desequilibran, la falta de solidaridad de una sociedad moderna muy individualista, entre muchos temas más. Sería una gran película si hubiera caído en manos de un director que prescinda más del entretenimiento y de las licencias para dar lugar a una situación más creíble y sobria. No obstante es recomendable para ponerse a analizar constructivamente cómo se mueve el mundo hoy día. (Betomovies: Betomoviesyelcine.blogspot.com)









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