28 julio 2009

La Señora Miniver


Título Original - Mrs Miniver
Año - 1942
Director - William Wyler
Elenco - Greer Garson, Walter Pidgeon, Christopher Severn, Teresa Wright

Ganadora del Oscar 1942 a la Mejor Película

Arrasó con los Oscar de 1942 y fue muy taquillera. No es de extrañar. Eran tiempos en los que las circunstancias bélicas precisaban de películas así: de una factura excelente –como todas las de William Wyler-, y con un mensaje positivo de esperanza en el triunfo final de una guerra cruel y absurda que destrozó Europa y la sembró de cadáveres. Ganó el premio a la mejor película, y Wyler al mejor director. No podía ser de otra manera.

En ese sentido poco importa reprocharle que su mensaje sea un tanto simplista. Describe una Inglaterra idílica y cohesionada, en donde las clases sociales se llevan de maravilla y no parecen existir graves problemas sociales. Los personajes también participan de esa suerte de maniqueísmo: el joven piloto rebelde, la aristócrata malhumorada, los padres ejemplares, los niños deliciosos, el gato entrañable, y, especialmente, la víctima injusta, representada en una joven que pasaba por ahí y le cayó una bomba… Como paisaje de fondo, los niños del coro, el campanero, el reverendo, etc.

Aceptado esto, la película es una maravilla. Las dos actrices principales están notables. La actriz inglesa Greer Garson, de sólida formación teatral, está espléndida y bellísima en su papel de Señora Miniver, aplicando sutileza, matices y una expresión perfecta. También es muy bueno el trabajo de Teresa Wright, que ya habíamos visto en “La loba” (1941), dándole la réplica nada menos que a la gran Bette Davis, y a la que veremos después en “Los mejores años de nuestra vida” (1946), ambas a las órdenes de Wyler. Ganaron el Oscar a mejor actriz, y mejor actriz de reparto, respectivamente. El resto del reparto está a la misma altura.

Todo el conjunto resplandece. El guión, que es la adaptación de una novela de Jan Struher, y la planificación de conjunto es una maravilla, y el oficio del director resplandece nuevamente. Cuenta historias como nadie, atrapa al espectador y lo mantiene atento hasta el final. Es cine de argumento. Sus películas casi siempre pasan de las dos horas, y, sin embargo, tiene uno siempre la sensación de que duran lo que tienen que durar porque todo es como tiene que ser. A eso se le llama talento. (Roberto Zucco: Filmaffinity)






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